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4 técnicas de relajación para niños y sus beneficios

Los expertos comentan que se pueden realizar desde que el bebé tiene pocos meses.

¿Sientes a tu hijo con frecuencia tenso, ansioso, cansado, o con insomnio? Estas complicaciones no son tema sólo de adultos, un gran número de niños las experimentan debido a las exigencias escolares, sociales (de sus amigos) o por su propia personalidad. Afortunadamente, mediante técnicas de relajación para los niños puedes ayudar al tuyo. 

Si quieres conseguir efectos positivos a largo plazo con estas técnicas, los momentos de relajación deben ser continuos, para que tu hijo vaya tomándolos como algo cotidiano y lo ayuden al desarrollo de su inteligencia emocional, al mismo tiempo, adquiera hábitos saludables que podrá poner en práctica en toda su vida.

Estos son los efectos positivos de las técnicas de relajación para niños:

  • Disminuyen la tensión muscular y mental y les ayuda a canalizar su energía.
  • Reduce la ansiedad
  • Mejora los problemas de sueño
  • Mejora la memoria y la concentración
  • Aumenta la confianza en sí mismo
  • Los ayuda a alcanzar un estado de bienestar general

Mediante las técnicas de relajación puedes lograr que tu hijo sea capaz de reconocer la tensión o ansiedad, o actitudes negativas, como cuando se enoja o se pone agresivos, y sepa cómo responder y actuar cuando esto pase.

4 técnicas de relajación para niños

Respiración

Guíalo en su respiración. Dile que se siente en una posición cómoda y que, en silencio o con música suave, inspire profundamente por la nariz y exhale poco a poco por la boca. Él puede poner una mano en su pecho y otra en el estómago, para observar cual de los dos se mueve.

Relajación del cuerpo

Es un método divertido, entendible y agradable para los niños más pequeños al hacerla como un juego porque debe usar su imaginación. Consiste en tensar y relajar diferentes partes del cuerpo. Para relajar las manos, pide a tu hijo que actúe como si tuviese que exprimir una naranja o limón, para los brazos y pies que haga como si se estuviese hundiendo en el barro, para los hombros que se proteja como lo haría una tortuga, para los brazos que se estire como un gato, para la mandíbula que piense que está mascando chicle, para la cara que intente espantar una mosca sin usar nada más que la cara y para el abdomen que lo tense para evitar que lo aplaste un elefante o que haga como si tuviese que pasar por un espacio muy estrecho.

En la zona de seguridad

Los niños buscan sentirse seguros, por lo mismo, esta técnica les dará mucho confort. Se trata de crear en la imaginación «su lugar seguro»: una casa de madera en la montaña, una selva llena de animales o una playa, en su tipi. Guíalo para que en su lugar seguro ponga elementos de su realidad que le agradan y le transmiten emociones bonitas.

Cantar juntos 

La música es un elemento que estimula las emociones humanas; por ello, una música tranquila puede calmar a tu hijo igual que a ti. Ya sea que le cantes o canten juntos, una canción simple, corta, que le guste y conozca bien y que exija un ligero esfuerzo para controlar el tono y el ritmo ayudará a mejorar el estado de tensión y relajar al infante.

Con información de Psicología y Mente

FOTO GETTY IMAGES

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