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Ser Bebé

Fortalece sus huesos

Al ser la estructura que sostiene y mueve el cuerpo, el esqueleto de tu bebito debe nutrirse adecuadamente. Entérate cómo lograrlo.

Al ser la estructura que sostiene y mueve el cuerpo, el esqueleto de tu bebito debe nutrirse adecuadamente. Entérate cómo lograrlo.

En los últimos años, gracias a los avances en la medicina y la ciencia, el incremento en la espeanza de vida ha ido aumentando. Por ello, el cuidado que le procuremos a los sistemas que forman el cuerpo de tu bebé ha cobrado mayor importancia. Entre los que merecen más atención, está el óseo, pues su masa se construye desde que está en tu pancita hasta que tu hijo cumple 25 años.

La necesidad de proteínas

Durante la lactancia es conveniente seguir con esta dieta, pues además de asegurarle una buena nutrición al bebé, evitará que la mamá sufra una pérdida significativa en su densidad ósea.

El inicio de la ablactación marca una nueva etapa en el desarrollo óseo del niño, en el cual los alimentos altos en proteínas (como la carne de res metida al procesador después de asarla y freírla) serán indispensables para asegurar que el calcio y el fósforo se adhieran a sus huesitos.

La incorporación de las leguminosas a partir de los siete meses (tal como lo marca la Norma 043 de Promoción y Educación para la Salud Alimentaria) será otra manera de completar estos requerimientos proteínicos, siempre que los combines con cereales naturales, como el maíz.

Introducción de lácteos

Entre los ocho y 12 meses, ya podrás incorporar derivados lácteos como yogur y queso, y si no existen antecedentes de alergias alimentarias, huevo y pescado, que son una buena manera para que el bebé obtenga calcio y proteínas.

Alternativas a la intolerancia

Si al mudar a la leche industrializada, tu hijo presenta molestias intestinales, es importante que antes de recurrir a las que se elaboran a base de semillas (con un nivel de calcio incierto), el especialista te recomiende una especial para tu niño, como las deslactosadas, para ver si su sistema digestivo las tolera.

En caso de que tampoco acepte estas fórmulas, tu médico puede sugerir leche de soya o yogur (natural o con fruta), pues sus ingredientes y acidez facilitan que el intestino absorba el calcio que contienen.

Un nutriente indispensable

Aunque la dosis de calcio sea alta, tal como recomiendan los especialistas, no sirve de nada si la vitamina D no lo transporta del intestino a los huesitos. La exposición casual (sin necesidad de asolearse demasiado) al sol por 20 minutos diarios será la mejor manera de obtenerla. Si esta medida no es posible o quieres asegurarte de que tu bebé tenga buenos niveles de esta vitamina, incluye en su menú alimentos que la contienen de manera natural o adicionada, como leche, hígado de res, huevo y algunas bebidas en polvo para hacer licuados.