Los valores de la familia, el estilo de vida de los padres, las experiencias de vida que eligen para sus hijos, todo eso influye en la elección de un colegio.
En las manos de los padres recae una gran responsabilidad que es elegir en qué lugar y con qué personas su hijo pasará gran parte de su día. Para orientarte más acerca de este tema, hemos preparado este artículo, donde encontrarás algunas cuantas preguntas que necesitas hacerte al buscar posibles escuelas.
La directora pedagógica y cofundadora de Hábitat Learning Community (HLC), Norma Guinto, nos comparte las preguntas que deberían hacerse los padres a sí mismos y al futuro colegio, explicando reflexivamente cada consideración.

1. ¿Qué tipo de familia somos?
Esto es lo primero que una familia y preguntarse debe preguntarse. Ver los valores que tienen como familia. Cuando tienes claros tus principios, tus valores, es más fácil empezar a elegir.
2. ¿Qué tipo de educación se alinea con esos valores?
Aquí el catálogo es amplio. Hay una gama inmensa de posibilidades. "Los modelos tradicionales, digamos que han existido siempre, que han variado muy poco, pero para muchos funciona.
A mí me interesa una educación que vaya en línea con pensar en la sociedad a la que perteneces. Para mí serían como círculos concéntricos. Si esa educación encaja con la sociedad actual y también pensar a futuro, ¿qué sociedad le va a tocar a mi hijo, de qué gente se va a rodear, cómo va él formando su propio núcleo de amistades?
Me centraría en ¿qué características tiene que tener la educación en general? Me gustaría que mi hijo desarrollara el pensamiento crítico, me gustaría que fuera lector, que empezara a aprender sobre emprendimiento, que tuviera una relación cercana con la naturaleza, etc., y haces como una lista de qué es lo que quiero que aprenda. Desde conocimientos, habilidades, aptitudes.
Y de hecho, en la actualidad, lo académico sería lo menos importante. Porque ahora la información la tienes en la punta de tus dedos, no está en tu cabeza. A diferencia de los modelos tradicionales en los que se tenía que memorizar la información. Ya sabemos que el aprendizaje no es únicamente producto de lo que se te enseña. Hay mucho más, puedes aprender sin alguien que te enseñe.

3. ¿La mejor escuela para tu hijo es la que está cerca de tu casa?
Yo difiero de la gente que afirma esto. Porque para mí es más importante mi hijo. Si yo pongo al niño al centro, voy a buscar lo que es mejor para él, aunque eso signifique un esfuerzo extra de mi parte. A lo mejor voy a manejar 15, 20 minutos más, hasta una hora más de recorrido. No estás haciendo cojines, estás formando un ser humano. Y sobre todos los primeros años, ahora ya es por todos conocidos lo que hemos aprendido de la neurociencia: que en los primeros años es cuando se construye toda la estructura cerebral de ese ser humano. Creo que vale la pena el esfuerzo. Yo creo que la cercanía es lo de menos.
En este momento, en que las prioridades desde la familia están claras, Guinto comenta que se deben hacer otras preguntas respecto al colegio:
4. ¿Cómo es la estructura?
Tal vez esta pregunta no es la más importante, pero es bueno preguntarse ¿qué relación hay entre la arquitectura y la pedagogía? Pocos le ponen atención a esto. No es lo mismo un salón clásico con cuatro paredes y una ventana a que tu hijo estudie en escuelas-bosque, donde la naturaleza está directamente relacionada con su aprendizaje.
La enseñanza debe siempre trascender las cuatro paredes. Es ver cómo el colegio tiene esta extensión desde el salón de clases hacia el afuera o no. El niño está aprendiendo también de esto.

5. ¿Quién dirige la escuela?
Sobre todo en la educación privada. En las escuelas públicas sabes que hay todo un sistema donde se eligen a quienes dirigen las escuelas con base en méritos. Pero si estamos hablando de una escuela privada ahí sí pregúntate: ¿quién es esta persona que dirige la escuela, qué sabe sobre educación, cómo se ha formado, qué experiencia tiene? ¿Es un empresario o es un educador?
6. ¿Cómo es el equipo docente?
Es importante saber quiénes son los adultos que van a acompañar a mi hijo en este viaje de aprender por muchos años. Y todos los días, durante muchas horas. Quiénes son esas maestras/os, qué piensan. Porque el niño no va a aprender nada más de la lección que le den, va a aprender de las actitudes del adulto a cargo. Los niños nos leen a los adultos a la perfección y por eso los amo. Y van viendo, si la maestra trae todos los días un libro en la mano, o si la maestra huele a cigarro, por ejemplo.
7. ¿Cuánto se invierte en la formación de los docentes?
Es importante saber si el colegio tiene un programa de formación docente. ¿Cuántas horas le dedicas a la formación docente? Porque no es nada más ya se graduó, ¿cómo se actualiza? Por ejemplo, tú no llevarías a tu hijo a un pediatra que hace 10 años no ha estudiado nada. Bueno, lo mismo debe suceder en la educación. Porque los niños van cambiando y tenemos en la actualidad tantas ventajas que ahora no tenemos pretextos.
Y también preguntarnos ¿qué tanto el maestro está ávido por aprender y qué tanto la institución pone recursos para esta formación? Recursos en todos los sentidos: tiempo y financiero.
8. ¿Cuál es la relación entre la familia y la escuela?
Hay muchas escuelas donde de la puerta hacia adentro es asunto de la escuela y de la puerta hacia afuera es asunto de la familia. Por lo tanto no puedes entrar. Los padres afuera.

Todos conocemos la famosa tríada que debe existir en la educación: niño-familia-escuela. Esa sería otra pregunta ¿cuál es el rol de los padres en la educación? ¿Se permite la presencia de los papás o no? ¿Cómo los papás se enteran de lo que sus hijos están viviendo en el aula?
Creo que debe existir una buena comunicación, directa, entre el maestro y la familia, entre la escuela y la familia. Creo que las escuelas deben tener estas políticas de puertas abiertas cuando tienen la seguridad de que no hay nada que esconder, sino al contrario, que tienen mucho que mostrar. Que las maestras se sientan orgullosas del trabajo que hacen. Si la escuela no puede abrir las puertas para los padres, es un poquito una alarma.
9. ¿Cuál es la pedagogía que sustenta ese proyecto?
Aquí nos referimos a la metodología. ¿Es eso lo que quiero, que se formen en fila, que todos aprendan lo mismo, o quiero esta otra apuesta en donde me dicen que respetan el tiempo de aprendizaje de cada niño, que trabajan en grupos pequeños, etc.?
¿Quiero algo más personalizado, quiero que lleven uniforme, que aprendan de religión, que sea bilingüe, qué rol quiero que tenga la tecnología en la vida de mi hijo?
10. ¿Es una escuela innovadora?
Cuando hablo con padres y madres que no son educadores consideran que la innovación tiene que ver con la tecnología, pero la verdad es que abarca muchos más temas. La innovación abarca: educación sexual, filosofía ¿Cómo esta escuela tiene un impacto en este ser humano, porque al niño siempre lo pensamos a futuro... de hecho se pone poca atención en elegir bien el preescolar, se piensa: 'van a jugar'. Y tendría que cambiar esa visión porque ahí están los cimientos.

Yo sí me preguntaría ¿qué programas adicionales a la currícula ofrece esta escuela? ¿Ponen atención a la educación sexual, a la educación socio-emocional? A ese tipo de innovación me refiero.
- ¿Ponen atención a la ciudadanía digital? Que es enseñar a los niños a ser responsables con el uso de toda la tecnología que tienen a la mano ya que hay cosas que tu hijo no debe hacer solo o debe aprender a administrar. Por ejemplo: si estoy en YouTube viendo videos y me sale algo inapropiado, ¿sé qué hacer? O me 'engancho' viendo o llamo a un adulto. ¿Sé cuándo es una fuente confiable? Esto último ya se puede aprender entre cuarto y quinto de primaria.
Así como aprendes ética, ética ciudadana en general, esa misma ética debe trasladarse a la ciudadanía digital. En esta vida paralela, pero que no tiene los mismos riesgos. El niño puede pensar que está hablando con alguien de su edad y del otro lado puede que no sea así.
Otras preguntas respecto a la innovación podrían ser: ¿Qué tanto pone atención esta escuela al desarrollo humano? Y ¿es una escuela incluyente? Hablando de diversidad sexual o neurodivergencia, niños que tienen como padres o madres una pareja homoparental, niños que son criados por sus abuelos o distintos tipos de familias que se pueden presentar. También atender la neurodiveregencia como niños con autismo, altas capacidades, TDAH, etc.
11. ¿Qué tanto el contexto educativo respeta las necesidades propias de la niñez?
Muchas veces la educación tiene una visión adultocentrista. Si tú, como profesor, eres quien más habla en el salón, vamos mal. Porque el que más tiene que hablar es el niño. Observarlos y escucharlos es lo más importante. Escuchamos para ver qué quieren hacer.
Vivimos un mundo adultocentrista. Hay otras culturas donde se ve al niño como un ser humano sujeto de derechos. Cuando hablamos de derechos ya te cambia la visión. Derechos equivale a ciudadanía, el niño es un ser con un potencial impresionante y somos los adultos los que vamos metiéndolos en estos cajoncitos.
Guinto concluye con una reflexión acerca del sistema educativo tradicional y dice que: "Desafortunadamente seguimos en esta idea de la escuela como una fábrica: entran todos diferentes, pero salen todos iguales, Y eso es tristísimo. Si viéramos en la diversidad una riqueza, creo que tendríamos otra mirada del mundo. Pero ¿queremos es que esa escuela sea esa fábrica?"