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¿Por qué cambia el tono de piel del bebé recién nacido?

Es normal que el tono de la piel del bebé recién nacido cambie con frecuencia, ya que se tiene que estabilizar. Te contamos las las causas.

Es normal que el tono de la piel del bebé recién nacido cambie con frecuencia, ya que se tiene que estabilizar. Te contamos las las causas.

El tono de la piel del bebé recién nacido es una característica que llama mucho la atención de los papás: sorprende que al nacer tenga una tonalidad diferente a la que tendrá cuando sea más grande, cuando llora, cuando duerme, etc. Conforme pasen los días el tono de piel del bebé poco a poco se estabiliza. 

 

¡Mi bebé tiene las manitas y pies azules!

 

La primera vez que que veas a tu hijo notarás que su tono de piel es entre rojo y morado con una sustancia blanquecina por encima (ésta es la vérnix, una capa de grasa que ha protegido su cuerpo durante el embarazo y que se reabsorbe sola a los dos o tres días del nacimiento).

 

El color amoratado se debe al esfuerzo que ha realizado para nacer, pero desaparece en las horas siguientes, hasta dar lugar a un tono rosado. En algunos casos, el bebé puede seguir teniendo amoratados los pies y las manos, debido a que la circulación sanguínea todavía no está bien establecida, pero este color debe corregirse en cuanto cumpla sus primeras 24 horas de vida. Si no ocurre así y el tono permanece hay que consultarlo con el médico. Por el contrario, los niños que nacen por cesárea son una excepción: llegan al mundo con un color estupendo, ?rosita? y nada amoratado, porque se han ahorrado el esfuerzo del parto.

 

Foto: Pinterest

 

Otros cambios en el tono de la piel del bebé

 

Cuando estés en casa, tu bebé puede presentar otras variaciones en su tono de piel:

 

Piel amarilla. Sucede entre el segundo y el séptimo día de vida. Se debe a la ictericia, que es la acumulación de un pigmento amarillo (bilirrubina) en la sangre. Para solucionarlo basta con exponer al niño a la luz solar 10 minutos al día. Si no mejora, ve al pediatra.

 

Uñas y labios amoratados. Ante una bajada de temperatura, el cuerpo mantiene calientes los órganos vitales, en detrimento de las partes más ?prescindibles?, que adquieren este color. Evita exponer a tu hijo al frío y a las corrientes de aire directas.

 

Enrojecimiento. Se pondrá ?rojo? cuando llore o haga un esfuerzo para hacer popó (no tiene importancia) y también cuando permanezca mucho tiempo acostado en la misma posición. Para evitarlo, cámbiale de postura de vez en cuando.

 

Palidez grisácea extrema. Es el tono más alarmante, ya que puede ser un sñintoma de alguna infección. Si tu hijo lo presenta, ve a urgencias inmediatamente.

 

Además del tono, otra peculiaridad sorprendente de la piel del bebé recién nacido es que es tan delgada y tiene tan poca grasa que permite ver las venas y los capilares a través de ella. Esta característica se acentúa en los bebés prematuros, que poseen una piel casi transparente. A medida que los niños van ganando peso, la piel se les va engrosando y las venas dejan de notarse a simple vista.